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Los martes a las siete también se llenan.
El martes. El miércoles. Las siete de la tarde. El turno de después de las diez. Todos los locales tienen esos días y esas horas que cuesta llenar, y ahí es donde Omakasia va a buscar reservas. Una promoción en Omakasia no es «un descuento»: es un descuento para ese día y esa franja, y para nada más.
La mesa sabe que esa reserva trae la promo y la descuenta en la cuenta. El evento se cobra en caja con su señal ya restada. Nadie tiene que acordarse de nada ni tener nada en cuenta: ni el camarero, ni tú.
Por eso el enlace de reservar es el tuyo y no el de un portal: una reserva que entra por un portal entra sin la promoción, y te llena la franja que ya se llenaba sola.
Así sale tu libro de reservas a crear reservas.
Creas la promoción. Omakasia te genera las publicaciones para tus redes; tú solo las publicas. Y las reservas entran donde antes no había manera.
martes y miércoles
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casaroure ha publicado una foto
La promo nace en Reservas.
Y la reserva se la lleva puesta.
En un motor de reservas normal, el cliente reserva una mesa y ya está. En Omakasia reserva la promoción o el evento que viste en el post: viaja dentro del enlace, queda sellado en la reserva y llega hasta la caja.
Una promoción es para un día concreto y una franja concreta: el martes flojo, la primera hora. Un evento tiene sus sesiones, sus plazas, su precio y su señal. Los dos se pintan en tu libro de reservas.
Publicaciones para Instagram, Facebook, X, TikTok y Substack con tus fotos, tu logo y tu paleta, y el texto escrito con los datos reales (plazas que quedan, fechas). Tú lo publicas en tus redes. Nada que diseñar.
El enlace del post lleva la promoción dentro. Quien lo pulsa reserva la franja con la promo, o su plaza en el evento, y paga la señal por tu pasarela.
La oferta queda grabada en la reserva. Si tienes el TPV, la cuenta ya sale con la promo o con la señal del evento restada: nadie tiene que acordarse. Y Omakasia cuenta cuántas reservas trajo cada red.
Recordatorio, garantía, penalización por no-show. Protege lo que ya tenías.
Lo anterior también. Y además una reserva que antes no existía, en la franja que tú querías llenar.
Así es por dentro.
El libro de reservas, la caja y la carta, en pantallas reales de Omakasia.



Habla con tus clientes.
Cuando quieras.
Sin otra cuota.
Cada reserva alimenta la ficha del cliente: visitas, gasto por visita, alérgenos, idioma, consentimiento. Y desde ahí le escribes cuando toca:
Las campañas por correo van dentro del módulo de Reservas. No hace falta contratar Mailchimp ni parecidos.
62 €
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Díselo, y lo hace.
«Cierra el sábado.» «Abre las nueve del jueves.» «Mueve a los Puig a la mesa 4.» «Cancela la reserva de Marta y avísala.» Slinky entiende la frase, comprueba los datos reales de tu local, te enseña qué va a hacer y con qué fuentes, y no toca nada hasta que confirmas. Lo delicado (cancelar, avisar) lo hace escribir la palabra. Y todo tiene deshacer.
Cuando la frase no le suena, pregunta a la IA con el contexto de tu motor de reservas, sin datos personales. Y responde a lo que le preguntes sobre tu agenda.
Una web informativa de tu local, gratis, que Google entiende.
Con cualquier módulo, tu local tiene su página en omakasia.com/tulocal: fotos, quién eres, dónde, cuándo, las guías en las que estás, lo que han escrito sobre ti, la carta, los eventos y el botón de reservar. Se cocina en el servidor con datos estructurados, en los idiomas que publiques, y enlaza a tu web si ya tienes una: no le compite, la complementa.
Ni por reserva ni por cobro. La señal la cobra tu pasarela (MONEI con Bizum, Stripe o Mollie) y entra en tu cuenta. No pasa por Omakasia, así que no hay nada que descontar.
Ver el precio ›El software de hostelería más completo que existe.
Cuatro módulos. Cada uno se contrata suelto. 20 € al mes cada uno.
Libro de reservas, tipos de reserva, señal por tu pasarela, promociones y eventos, publicaciones para redes, CRM y campañas.
Caja, comandero, pantalla de cocina por partidas, carta QR con mini web y ticket preparado para Veri*Factu. Casado con las reservas.
La contabilidad de un bar: compras, ventas, bancos y conciliación, IVA y modelos. Recibe las ventas del TPV ya cerradas.
Tu web hecha conversando: cuentas tu local, subes fotos, eliges entre tres propuestas y la cambias hablando. Con reservas y carta enchufadas.
De un vistazo.
Castellano, català, valencià, euskera, galego, English, français, Deutsch, português, 中文, 日本語. Cartas traducidas con IA.
Si un local está lleno, la reserva se la lleva otro local del grupo. Cómo funciona ›
Importa clientes y reservas desde CSV o pegando. Reconoce las columnas y evita duplicados.
Funciona en el navegador: iPad, móvil, ordenador. Cada puerta (backoffice, TPV, cocina) a un clic.
MONEI con Bizum, Stripe o Mollie. Señales, QR de mesa y tarjetas regalo entran en tu cuenta.
Nada se publica ni se cambia sin pulsar el botón. Sin sorpresas.
Dueño, encargado, sala, comandero. Con PIN en el TPV para saber quién cobra.
La primera vez, la app te enseña dónde está cada cosa.
¿Más de un local? La reserva que uno no puede coger, se la lleva el otro.
Cuando un restaurante del grupo está lleno, el cliente ve en el momento en qué otro local hay mesa y a cuántos minutos está, y reserva allí sin volver a escribir nada. Ficha de cliente de todo el grupo, tarjetas regalo y puntos válidos en todos los locales, campañas al grupo entero y un panel de dirección con las reservas salvadas. Cada local sigue siendo suyo.
Todo lo que ofrecemos a los grupos ›De qué local a cuál, cuántas personas.
Visitas, gasto y alergias por restaurante.
Con la liquidación entre empresas.
Va con Reservas. El grupo, gratis.
Tú lo pides.
Nosotros lo hacemos.
¿Te falta algo? ¿Lo quieres a tu manera? Nos lo cuentas y lo construimos para ti. En plazo exprés. Y gratis: va dentro de la cuota.
Una función que te falta y que le sirve a todos: la hacemos y la tienes.
Tu ticket, tu carta, tu forma de trabajar. Lo adaptamos a tu local, no al revés.
Ni «horas de desarrollo» ni «módulo a medida». Está incluido en los 20 € al mes.
Por eso Omakasia se construye con IA: podemos permitirnos hacerlo.
Te atiende quien lo construyó.
Omakasia lo han construido agentes de IA, y son ellos los que te atienden: conocen cada pantalla porque la escribieron. Y siempre hay una persona detrás para lo que la IA no debe decidir sola.
Desde la propia app, cuando te surjan. Sin ticket ni cola.
Se registran con fecha y causa, y se corrigen de raíz, no con un parche.
Lo que pidas queda apuntado y se construye. Gratis y en plazo exprés.
Sin alta, sin coste por usuario ni por mesa. Solo pago mensual. Sin IVA.
¿Por qué tan barato? Porque está construido íntegramente con IA. Te lo explicamos ›
En un restaurante omakase no eliges: confías en el chef. Déjalo en nuestras manos.